9.10.05 Llorar
La clase de natación no empezó especialmente bien, mi nene era el único que lloraba a moco tendido dentro de la piscina y yo por mas que le pedia por favor que dejara de llorar porque todo el mundo nos miraba, él ni puñetero caso. De cualquier modo tengo que iniciar este blog contando como casi me regreso a casa cuando llegué a la piscina:
El sitio a donde vamos a las clases tiene la particularidad de tener unos grandes o mas bien enormes ventanales, pero no en cualquier sitio, sino a todo lo largo de las dos piscinas, de tal modo que cualquier transeunte puede ver a la gente que esta en la zona de agua. La verdad es que poca gente pasa por ahí, es un pasaje mas bien poco visitado, asi que no es un problema .... o mas bien, no lo era hasta ayer.
Mi sopresa fue que al girar a toda velocidad (siempre voy tarde, siempre) en la esquina del polideportivo veo a unas 40 personas a todo largo de los ventanales. Eso era como un espectaculo y yo iba a formar parte de los actores. Me detuve un momento y como a 10 metros de la multitud pense: mejor nos regresamos a casa que no hay ninguna necesidad que 40 extraños me vean en bañador y ademas asi, como en espectaculo. Pero 3 de los espectadores me reconocieron y me saludaron (su hija y bebé iban a formar parte del show), asi que ya no pude dar marcha atras.
Al final me olvidé de toda esa gente (que venia a ver a sus parientes) porque Lucca decidió ponerse a llorar desde que le puse el bañador, asi que mi mente estaba en otras cosas mas importantes. Total que la monitora era medio salvaje (después supe que mas bien era inexperta) y zambullia a todos los bebés en su primera clase, pero Lucca no dejaba ni que se le acercara (gracias a dios). Asi que poco a poco le di confianza hasta que recordó que sí le gusta el agua y pudimos disfrutar de los ultimos 10 minutos de clase. Claro que despues lloró como becerro mientras mi suegra intentaba vestirlo, pero esa historia se va a repetir todos los sabados, lo sé.
La otra cosa poco positiva que encontré es que en el vestidor de mujeres con niños habiamos unas 10 mujeres, en un sitio donde cabrian al menos 15, pero sin cochecitos de bebés!! Por dios, eso era un mercadillo de mala muerte, todas amontonadas ahi y una sola mujer acaparando el unico cambiador que existe en ese sitio. Yo al menos tengo a mi suegra que como vive enfrente y es socia, pues entra cuando la clase termina para hacerse cargo del nene, así yo puedo vestirme mas o menos con tranquilidad. El unico padre que asistió a la clase con su nene lo habra pasado bomba en su vestidor, porque era practicamente sólo para ellos dos. Alex ya sabe que el próximo sabado le toca a él meterse en esa piscina a ser inspeccionado por toda la gente que seguramente estará ahí para ver a sus retoños ... y yo entre ellos.